Las grandes rivalidades que definen la MLB
CM y CC: Me gustan los deportes pero entre mis favoritos está la lucha libre mexicana, el básquetbol y la F1, ¡soy Checolover declarado!
El béisbol es a menudo descrito como un deporte de ritmo pausado, una danza poética de estadísticas, estrategias y tradiciones que se desarrolla a lo largo de los cálidos meses de verano. Sin embargo, debajo de esa superficie bucólica y nostálgica, las Grandes Ligas de Béisbol (MLB) albergan algunas de las animadversiones más feroces y arraigadas del deporte mundial.
Desde maldiciones centenarias hasta mudanzas transcontinentales y escándalos tecnológicos recientes, el tejido de la MLB está cosido con el hilo de la rivalidad. A continuación, exploramos los enfrentamientos que han definido y siguen definiendo el pasatiempo nacional de los Estados Unidos.
New York Yankees vs Boston Red Sox
Si existe una rivalidad que trasciende las fronteras del diamante y se infiltra en la cultura popular global, es la guerra civil de la Costa Este entre los Yankees y los Red Sox. No se trata solo de dos ciudades que compiten por la supremacía económica y cultural de Nueva Inglaterra y el Atlántico Medio; se trata de una historia de éxito desmesurado frente a la tragedia casi cómica.
El punto de inflexión que definió este antagonismo ocurrió en 1919. El dueño de los Red Sox, Harry Frazee, asediado por las deudas, tomó la fatídica decisión de vender a su estrella bidireccional, un joven llamado George Herman ‘Babe’ Ruth, a los New York Yankees. Lo que siguió fue bautizado en la cultura popular como la ‘Maldición del Bambino’. Mientras Boston, que había sido la franquicia más exitosa de principios de siglo, pasaba 86 años sin levantar el Trofeo del Comisionado, los Yankees construían el imperio más formidable del deporte mundial, acumulando 27 campeonatos mundiales.
Durante décadas, los Yankees fueron los verdugos de Boston. Generaciones de aficionados de los Red Sox crecieron sufriendo desamores épicos, como el cuadrangular de Bucky Dent en el juego de desempate de 1978, o el de Aaron Boone en la Serie de Campeonato de la Liga Americana (ALCS) de 2003. Sin embargo, la historia exigía un clímax, y este llegó en octubre de 2004. En la ALCS de ese año, Boston perdía la serie 3-0 frente a Nueva York, un déficit del que ningún equipo en la historia del béisbol se había recuperado. Lo que siguió fue un milagro deportivo: los Red Sox ganaron cuatro juegos consecutivos, culminando con la famosa imagen del calcetín ensangrentado de Curt Schilling, para eliminar a los Yankees y, días después, ganar la Serie Mundial, exorcizando sus demonios de una vez por todas.
Los Angeles Dodgers vs San Francisco Giants
Mientras que Yankees-Red Sox dominan los titulares en la Costa Este, la rivalidad entre los Dodgers y los Giants es la más antigua y la más profunda en la historia de la Liga Nacional. Es un conflicto que sobrevivió a una reubicación masiva y que ha cruzado todo un continente manteniendo intacta su hostilidad.
A finales del siglo XIX, ambos equipos nacieron en Nueva York: los Dodgers en el municipio de clase trabajadora de Brooklyn y los Giants en la cosmopolita isla de Manhattan. La proximidad física, separados por el Río Este, garantizó que sus enfrentamientos fueran batallas campales, tanto en las gradas como en el campo. El momento más icónico de su etapa neoyorquina llegó en 1951 con ‘El batazo que se escuchó en todo el mundo’, un cuadrangular de Bobby Thomson de los Giants que dejó a los Dodgers en el terreno y les arrebató el banderín.
En 1958, en un movimiento orquestado para mantener viva la rivalidad y expandir el mercado de las Grandes Ligas, ambas franquicias se mudaron al oeste de manera simultánea. Los Dodgers aterrizaron en Los Ángeles y los Giants en San Francisco, sustituyendo el antagonismo de los barrios neoyorquinos por la clásica división cultural entre el Norte y el Sur de California. Desde los duelos de pitcheo de Sandy Koufax contra el bateo explosivo de Willie Mays, hasta la carrera por la división en 2021 (donde ambos superaron las 106 victorias y se enfrentaron por primera vez en postemporada), esta rivalidad es una guerra perpetua por el trono de la División Oeste de la Liga Nacional.
St. Louis Cardinals vs Chicago Cubs
En el corazón del Medio Oeste estadounidense, el béisbol es casi una religión, y la rivalidad entre los Cardinals y los Cubs es su cisma principal. Separadas por la mítica Ruta 66 y la carretera interestatal 55, San Luis y Chicago representan dos formas diametralmente opuestas de vivir el béisbol.
Por un lado, los St. Louis Cardinals son el modelo de la excelencia sostenida en la Liga Nacional, ostentando 11 títulos de Serie Mundial (solo superados por los Yankees en toda la MLB). Es la franquicia del ‘Cardinal Way’, conocida por su desarrollo inmaculado de jugadores, desde Stan Musial y Bob Gibson hasta Albert Pujols, y por una afición metódica y estudiosa del juego.
En la otra esquina, los Chicago Cubs representaron durante más de un siglo el romanticismo de la derrota. Jugando en el pintoresco Wrigley Field, los ‘Cachorros’ estuvieron plagados por la ‘Maldición de la Cabra’, sufriendo una sequía de campeonatos que duró desde 1908 hasta 2016. Durante décadas, los enfrentamientos entre ambos eran el choque entre la maquinaria ganadora de Missouri y los adorables perdedores de Illinois. Sin embargo, la redención de los Cubs en 2016 y sus recientes años de competitividad han revitalizado esta enemistad, convirtiendo el Medio Oeste en un campo de batalla divisorio donde las familias de las zonas limítrofes a menudo se parten en dos lealtades irreconciliables.
Houston Astros vs el resto de la liga
Las rivalidades no solo nacen de la geografía, sino también de la infamia. En la era contemporánea, ninguna animadversión es más volátil que la que existe entre los Houston Astros y prácticamente cualquier contendiente de las Grandes Ligas, con especial énfasis en los Yankees y los Dodgers.
Tras revelarse en 2019 que los Astros habían utilizado un intrincado sistema de robo de señales mediante el uso de tecnología y golpes en botes de basura durante su campaña de campeonato en 2017, Houston pasó de ser el equipo sensación al villano absoluto del deporte. Los Dodgers (quienes perdieron la Serie Mundial 2017 ante ellos) y los Yankees (eliminados por Houston en las ALCS de 2017 y 2019) han desarrollado un odio visceral hacia la franquicia tejana. Los partidos en Nueva York y Los Ángeles contra los Astros se juegan bajo atmósferas ensordecedoras, repletas de abucheos y hostilidad explícita. Lo que hace que esta rivalidad contemporánea sea tan fascinante es que los Astros, lejos de desmoronarse bajo la presión y el odio público, han abrazado su papel de chicos malos, continuando con su dominio y ganando otra Serie Mundial en 2022.
Todo el béisbol, en Codere
Recuerda que en Codere, la mejor casa de apuestas del mercado, puedes apostar a toda la temporada de la MLB, tanto a los partidos en vivo o antes de los mismos como a apuestas a futuro, con el campeón de la temporada entre otras cosas.