Cruz Azul vs Pumas UNAM: el primer título del año en juego
CM y CC: Me gustan los deportes pero entre mis favoritos está la lucha libre mexicana, el básquetbol y la F1, ¡soy Checolover declarado!
Cruz Azul y Pumas UNAM se cruzan en la gran final del Torneo Clausura de México 2026. Los cementeros y los felinos lucharán por hacerse con el primer gran título del año, justo antes del parón por el Mundial. ¿Quién logrará hacerse con el cetro de Toluca?
| Partido | Estadio | Fecha | Hora | ¿Dónde Ver? |
| Cruz Azul vs Pumas UNAM | Cuauhtémoc | 21/05/2026 | 17:00 hrs | TUDN, ViX, |
Cruz Azul: el rival a vencer
El equipo dirigido por Joel Huiqi aterriza en esta Gran Final convertido en el rival a batir, consolidando de manera brillante el proyecto deportivo que el estratega ha ido puliendo. La Máquina finalizó la fase regular en tercer lugar, desplegando un fútbol caracterizado por la alta posesión, una presión asfixiante tras pérdida y una solidez defensiva que roza la perfección. Durante las 17 jornadas, los celestes se mostraron como un bloque granítico, recibiendo apenas 18 goles y convirtiendo su arco en una auténtica fortaleza gracias a las actuaciones estelares del guardameta mexicano Andrés Gudiño.
En los cruces, el camino de Cruz Azul exigió sacar a relucir su versión más madura. Tras superar con sufrimiento a Atlas en los cuartos de final, la semifinal les presentó un reto mayúsculo y de altísimo desgaste físico ante las Chivas de Guadalajara. Una eliminatoria de alto voltaje que La Máquina supo resolver con oficio táctico en el partido de vuelta, demostrando una notable fortaleza psicológica. Jugadores como el Toro Fernández, en un estado de forma pletórico, o Paradela, convertido en una de las referencias ofensivas del equipo, llegan a la final en su punto máximo de rendimiento.
Pumas UNAM: rebeldes con garra
Si Cruz Azul representa la constancia, la metodología y el sistema, Pumas UNAM es la viva imagen de la rebeldía, la garra y la mística del fútbol mexicano. El conjunto universitario, bajo la incansable batuta de Efraín Juárez, ha protagonizado una campaña de menos a más, logrando colarse en la Liguilla en la primera posición tras un cierre de torneo espectacular que encendió la llama de la ilusión en la exigente grada auriazul. Pumas ha sido el más regular durante la fase de clasificación, y en las rondas de eliminación directa ha demostrado ser un rival sumamente incómodo, capaz de llevar los encuentros a un terreno físico, emocional y de desgaste donde se sienten como peces en el agua.
El sendero universitario hacia la pelea por el título ha estado teñido de auténtica épica. Tras dejar en el camino al América en unos cuartos de final donde el peso de haber quedado primero fue determinante, los Pumas dieron el gran golpe sobre la mesa en semifinales al eliminar Pachuca en una edición trepidante del duelo. Ese triunfo, también por haber quedado en mejor posición, no solo representó una inyección anímica brutal, sino la confirmación definitiva de que el plantel está mentalizado para ser campeón.
La figura de Juninho sigue siendo el principal motor ofensivo del equipo, desequilibrando constantemente y contagiando de intensidad a sus compañeros. A su lado, la jerarquía de Nathan Silva en la zaga central y los goles oportunos de Jordan Carrillo han sido pilares innegociables. Keylor Navas, bajo los tres palos, llega a la final tras firmar actuaciones sobresalientes, consolidándose como un auténtico líder.
Precedentes en finales
El choque entre Cruz Azul y Pumas en una serie directa por el título es un duelo que destila historia pura y remite a los aficionados a la época dorada del fútbol nacional. Sorprendentemente, a pesar de compartir ciudad y de ser considerados dos de los cuatro ‘grandes’ del país, estas dos históricas instituciones solo se han enfrentado en dos finales de liga a lo largo de su existencia, con un saldo equitativo de una victoria por bando que añade todavía más morbo a esta cita del Clausura 2026.
La primera vez que cruzaron sus caminos en la última instancia fue en la lejana temporada 1978-1979. En aquella ocasión, La Máquina Celeste impuso su dominio en el balompié azteca. Frente a unos Pumas que contaban en sus filas con un jovencísimo Hugo Sánchez, Cruz Azul venció por un marcador global de 2-0, consagrándose bicampeón y poniendo el broche de oro a su gloriosa década de los setenta.
Sin embargo, la revancha universitaria no tardaría en llegar. Apenas un par de años después, en la campaña 1980-1981, Pumas y Cruz Azul volvieron a medir fuerzas en la Gran Final. Tras un reñido partido de ida, el equipo de la UNAM, comandado por el propio Hugo Sánchez —en su despedida antes de emigrar al fútbol europeo—, el mítico Cabinho y Ricardo ‘Tuca’ Ferretti, goleó 4-1 en el compromiso de vuelta celebrado en el césped de Ciudad Universitaria. Aquel inolvidable disparo de tiro libre del ‘Tuca’ sigue muy vivo en la memoria auriazul, sellando el global de 4-2 a favor de los felinos. Hoy, 45 años después de aquella última final liguera entre ambos, el caprichoso destino los vuelve a poner frente a frente para desempatar la balanza.
Alineaciones
| Equipo | Posición | Jugadores |
|---|---|---|
| Cruz Azul | POR | Kevin Mier (23) |
| DEF | Jeremy Márquez (16), Willer Ditta (4), Amaury García (17), Gonzalo Piovi (33), Omar Campos (3) | |
| MED | José Paradela (20), Agustín Palavecino (8), Carlos Rodríguez (19), Carlos Rotondi (29) | |
| DEL | Osinachi Ebere (11) | |
| Pumas UNAM | POR | Keylor Navas (1) |
| DEF | Rodrigo López (7), Nathan Silva (6), Rubén Duarte (3) | |
| MED | Uriel Antuna (21), Adalberto Carrasquilla (28), Pedro Vite (45), Jordan Carrillo (33), Álvaro Angulo (77) | |
| DEL | Robert Morales (31), Juninho (23) |
Estadísticas del encuentro

¿Quién es el favorito?
Una vez analizados los dos equipos y los precedentes que ha habido, es hora de ver en Codere, la mejor casa de apuestas del mercado, quién es el favorito para hacerse con el título. Para el juego de ida, aparece como la primera opción Cruz Azul (-161) por delante de Pumas UNAM (+340) y del empate (+290).
Cambia, eso sí, si vemos a quién puede ser campeón, pues los felinos aparecen por ligeramente por delante (-125) de los cementeros (-111).