Necaxa de 1990 de fútbol mexicano

Equipos Legendarios: El Necaxa de los niños de los 90´s

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Juan Pablo Farril

Periodista desde 1998 📰📊Cronista #MLB #NFL #NCAA🎙Conductor

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Si hubo una década que marcó para siempre lo que hoy es el Futbol mexicano es la de los 90s… y el equipo que se distinguió por ser el mejor durante esos años, fue el Necaxa. Jugaban en el estadio Azteca, casi siempre semivacío, pero a base de títulos y buen Futbol comenzaron a crear una afición muy joven, por no decir infantil -en el buen sentido de la palabra-, ya que los niños de esa época disfrutaban y le iban a los Rayos, a la Fuerza Rayos.

Muchos entendíamos que se trataba del “hermano menor” del América, porque su dueño era Televisa, pero fue el claro ejemplo de cuando el hijo más chico comenzó a destacar por encima del mayor. Ese Necaxa ganó tres títulos y jugó cinco Finales, además de que hizo un gran papel durante el primer Mundial de Clubes.

El “campeón silencioso”

El Necaxa de los 90s aprendió a tener éxito bajo las sombras en todos los sentidos, es decir, fuera de los reflectores que suponen son para los equipos protagonistas como ellos lo fueron.

Entrenaban en Cuautitlán Izcalli, una zona en el estado de México a la que muy pocos medios de comunicación accedían para cubrir los entrenamientos, era tan lejos y a la vez tan complejo llegar, que muchos periodistas preferían otro tipo de “llamados”.

Ya decíamos que sus partidos tenían poca afluencia (la mayoría eran niños que contaban con acceso gratuito), pero eso no era todo; el equipo fue armado con jugadores que el América ya no quería, incluso con varios que superaban los 30 años de edad.

El XI Tipo

Entre 1995 y 1998 disputaron cinco finales de Liga MX (dos de ellas de torneos cortos) y se coronaron en tres ocasiones.

Porteros: Nicolás Navarro fue el titular en la mayoría de las finales con un estilo muy sobrio, de la vieja escuela, que incluso impuso récord de imbatibilidad para la época. Su suplente era Raúl Orvañanos Jr. Adolfo Ríos fue el que suplió a Navarro como titular.

Defensas: Como laterales alternaron por izquierda Efraín “Cuchillo” Herrera y Edson Alvarado, mientras que por derecha José María Higareda fue un gran asistidor y por ahí también Salvador Cabrera. En la central se ubicaban Octavio “Picas” Becerril, el chileno Eduardo Vilches, así como Uwe Wolf, Sergio Almaguer y Abraham Nava.

Mediocampistas: El gran referente e ídolo fue el ecuatoriano Alex Aguinaga, sin duda su equipo. Por izquierda estaba Alberto García Aspe, Markus López, Ignacio Ambriz como contención y muchos dicen que el héroe silencioso era Gerardo Esquivel. Como alternativas durante algunas etapas estuvieron Mario Ordiales, Joaquín del Olmo, Missael Espinoza, “Chepo” de la Torre y Manuel Sol.

Delanteros: Aquí hubo enormes cracks que alternaron como goleadores; Ivo Vasay estuvo al inicio junto con Ricardo Peláez, pero también llegaron Luis “Matador” Hernández, Cuauhtémoc Blanco, Sergio “Ratón” Zárate, Carlos Hermosillo, Sergio Vázquez, Santigo Baños y hasta el colombiano Albeiro “Palomo” Usuriaga.

Títulos más importantes

Conquistaron la Primera División de México en las temporadas 1994-1995, las 1995-1996 y el Invierno ’98. Además fueron 3er lugar en el Mundial de Clubes 2000 y fueron campeones de la CONCACAF en 1999 y de la Recopa de la CONCACAF en 1994.

Los Jugadores estrella

Alex Aguinaga fue el todo terreno, líder y sin duda uno de los mejores jugadores extranjeros que han llegado a la Liga MX. Anotador de goles importantes, generador de juego y prácticamente incansable.

Ignacio Ambriz fue durante los 90s el mejor medio de contención en el Futbol mexicano, con un disparo potente que lo convertía en un amenaza de larga distancia.

Ricardo Peláez fue un tremendo rematador de cabeza, pero su verdadero valor fue que de todas las estrellas en ataque que desfilaron en este club, él fue el más constante.

Octavio “Picas” Becerril estuvo exactamente en los mejores años del club, siendo un referente en la defensa central junto con Eduardo Vilches, ambos formaron una gran dupla.

Sergio “Ratón” Zárate fue otro referente en el ataque, un extremo que generaba una enorme cantidad de llegadas a gol. Quizá Ivo Basay tuvo mejor “momento”, pero Zárate fue más decisivo en los campeonatos.

El Director Técnico

Manuel Lapuente se convirtió en uno de los mejores entrenadores mexicanos gracias a lo conseguido con Puebla, pero sobre todo con este Necaxa. A él le gustaba ceder la posesión del balón al rival, recuperar y que en tres o cuatro toques ya estuvieran finalizando la jugada. Su discípulo y sucesor en los Rayos fue Raúl Arias.

El legado de un equipo que trascendió generaciones

El Necaxa de los años noventa no solo conquistó campeonatos, sino que también construyó una identidad que todavía permanece en la memoria colectiva de los aficionados. Con figuras históricas, un modelo de juego efectivo y una generación capaz de competir tanto a nivel nacional como internacional, los Rayos protagonizaron una de las épocas más exitosas de la Liga MX. Su legado trasciende los trofeos: fue el equipo que inspiró a miles de niños a seguir el futbol mexicano y que demostró que era posible alcanzar la grandeza incluso lejos de los reflectores más intensos.

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