checo perez en formula 1

La debacle de Checo Pérez: ¿Adiós al campeonato?

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La temporada del tapatío ha dado un giro inesperado; de estar a solo seis puntos de Max en Azerbaiyán, hoy Checo lucha por reencontrarse con su mejor versión y regresar a la pelea por el mundial de pilotos. La carrera en Austria podría ser su última llamada, si Pérez quiere mantener vivas sus aspiraciones deberá vencer en el Red Bull Ring y dejar atrás lo sucedido en Mónaco, España y Canadá.

A continuación, analizaremos algunos puntos que jugarán en contra y a favor del toro mexicano de cara a su futuro inmediato y trataremos de responder la pregunta si el campeonato es aún posible o no… ¿Listos? ¡Arrancamos!

3 puntos en contra de Checo

Manejo inadecuado de la presión

¡Max está en la cabeza de Checo!, quizá esto sea el factor principal que esté afectando el rendimiento del 11 de Red Bull. El mexicano encadenó su mejor arranque en el máximo circuito y esto creó una atmósfera de optimismo desorbitante, incluso se llegó a decir que estaríamos ante la presencia de una rivalidad histórica al estilo Hamilton – Rosberg de 2016.

Checo se enfocó en su sueño de ser campeón (lo cual está bien), sin embargo, jamás había estado en tal tesitura, por lo que está lidiando con un contexto hasta ahora desconocido. Quizá la presión de cargar su sueño, más las expectativas creadas, estén siendo demasiado para él, en contraposición de Max, que ya lo ha vivido y sorteado.

Desconfianza

Checo encadenó una serie de errores puntuales en los grandes premios de Mónaco y España que condicionaron su desempeño y resultado final. Estos yerros de conducción fueron responsabilidad de él, incluso el tapatío los reconoció públicamente. A ellos se une su más reciente actuación, que pasó de decepcionante a preocupante, pues por primera vez en el campeonato Checo se vio sin ritmo y muy lejos de los tiempos de su compañero, solo para ejemplificar, la diferencia entre ambos durante el segundo stint fue de +0.792, mismo que se amplió en el tercero a +1.119. ¡Una locura!

El mexicano sabe que un buen fin de semana lo sacaría de este espiral de negatividad en el que ha caído, pero también, que de no salir la presión sería insostenible.

Hándicap en contra

Lo sucedido en Canadá, donde Checo no pudo encontrar rendimiento en el monoplaza, es una situación de responsabilidades compartidas, aunque más cargadas a la capacidad de reacción del equipo de ingenieros del mexicano. Quienes jamás pudieron encontrar la configuración adecuada para las condiciones climáticas, en la clasificación, ni tampoco para las de pista el día de la carrera.

Si bien Pérez cuenta con un equipo sumamente profesional y talentoso, está claro que el mejor recurso humano está de lado de Max, esto es así y no cambiará, por lo que Checo y sus ingenieros deberán esforzarse aún más para equilibrar la balanza.

3 puntos a favor de Checo

Checo es el único que ha vencido a Max

Si algo puede regresarle la confianza a Pérez es saber que no existe, hasta ahora, otro piloto que le haya plantado cara al campeón. El tapatío le ha arrebatado dos victorias a Verstappen, dos pole position, dos vueltas rápidas y la única carrera al sprint disputada. Si no fuera por Checo, el neerlandés estaría llevándose todo de la temporada (literal).

Checo ha demostrado que teniendo a punto su RB19 es capaz de ponerse al nivel del campeón, incluso ir en ocasiones un paso adelante, por lo que deberá replicar lo hecho en el pasado reciente para tomar confianza y revivir.

Paridad en el monoplaza

Si bien, Max sigue contando con un hándicap a su favor por parte de la escudería austríaca, la realidad dista mucho de la temporada pasada, en donde el mexicano accedía a las actualizaciones más tarde que su compañero, esto sin mencionar que la evolución del monoplaza se cargó al estilo y necesidades de Verstappen.

Esta temporada, por lo menos lo que se sabe, es que Checo está recibiendo las mejoras a la par que Verstappen, por lo que, en teoría, ambos parten de las mismas condiciones. Además, Red Bull se esforzó para diseñar un monoplaza flexible que respondiera al estilo de manejo de sus dos pilotos; esto es un gran paso para que el mexicano sienta que puede competir en igualdad.

Respaldo de Red Bull

Después de esta seguidilla de malos resultados, muchas voces han pedido el relevo del mexicano, candidateando a muchos pilotos, desde el regreso de Daniel Ricciardo hasta la contratación del español Álex Palou (actual líder de la IndyCar) o la llegada de Lewis Hamilton. Lo cierto es que tanto Helmut Marko como Christian Horner están satisfechos con el trabajo de Checo hasta ahora.

Red Bull quiere llevarse todo en esta temporada, incluso el segundo lugar del mundial de pilotos (mismo que dejaron ir el año pasado), así lo han declarado, por lo que el mexicano cuenta con todo el respaldo de la escudería austríaca. A esto se suma el hecho de que tanto Marko como Horner han manifestado que quieren que Checo cumpla su contrato, el cual culmina a finales del 2024.

¿Misión imposible?

Actualmente, la diferencia entre Max y Checo es de 69 puntos, esto es, en teoría, más de dos victorias a favor del neerlandés; sin embargo, no es del todo así. Veamos, restan 14 grandes premios por disputarse y en el ideal de que Checo y Max hicieran el 1-2 de aquí en adelante, el mexicano tendría que ganarle los siguientes 8 GP al neerlandés (contando los puntos de las carreras sprint de Austria y Bélgica, además de las vueltas rápidas) para ponerse a tiro de piedra y poder superarlo en la tabla hasta el GP de Catar, donde llegaría Pérez con 350 puntos por 353 de Verstappen.

En este escenario, el tapatío necesitaría ganar más del 64% de los Grandes Premios que restan. Un verdadero reto y más pensando que el máximo de victorias conseguidas por temporada por Checo son 2 (2022 y 2023 –en curso–), incluso, ni sumando las 6 victorias que tiene de por vida le alcanza para acercarse a ese porcentaje.

¡Never give up!

La buena noticia para Pérez es que en la Fórmula 1 todo puede pasar, desde que Max tenga una mala clasificación, hasta experimentar problemas de fiabilidad que lo releguen fuera de los puntos o de algún gran premio. La mala es que esto son excepciones y no la regla, sin ir más lejos, Red Bull es la única escudería que hasta el momento no ha experimentado algún tema de fiabilidad, por lo que es poco probable que Max sufra algún desperfecto.

A esto le podemos sumar que el nivel del neerlandés está siendo superlativo, siendo sus peores posiciones, los dos segundos lugares conseguidos en Arabia Saudí y Azerbaiyán, donde fue derrotado por Pérez.

Si Checo no es capaz de resurgir en Austria, será momento de replantearse sus objetivos en el campeonato y comenzar a mirar los retrovisores, pues Fernando Alonso abordo de su AMR23 se acerca peligrosamente y solo 9 puntos los separan.

Bandera a cuadros

Desde que Max logró su primer título, no ha parado en continuar evolucionando y este año su conducción está en otro nivel. En Canadá igualó el número de victorias de Ayrton Senna (con 41), además hiló su cuarta victoria consecutiva del campeonato y conquistó su pole position número 25, por si esto fuera poco, le dio a Red Bull su victoria número 100.

Max es el favorito en las casas de apuestas, no solo por su momento actual, sino también por la sinergia y dominio que tiene del Red Bull Ring. Verstappen, junto con el mítico Alain Prost son los máximos vencedores históricos de este circuito (con 3 cada uno). El neerlandés ha dominado los últimos años (2018, 2019 y 2021); solo en el 2020 y 2022, Valtteri Bottas y Charles Leclerc pudieron cortar su dominio.

Por su parte, Checo jamás ha ganado en Spielberg, de hecho, su mejor resultado histórico son tres sextos lugares, conseguidos en (2014, 2020 y 2021), su más reciente aparición fue un abandono, por lo que las estadísticas no están a su favor, pero habrá que esperar que la bandera a cuadros caiga para dictar sentencia. ¡Veremos qué ocurre!

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