El caso Draymond Green

El caso Draymond Green: cuando la cabeza no puede más

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Hector Nuñez

¿Quién soy? Pues según mi pasaporte, soy Héctor Núñez y según lo vivido, soy periodista y marketero.

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Draymond Green es el jugador más controvertido de la última década en la NBA. No hay término medio con el de los Golden State Warriors: o lo amas, o lo odias. Y, con sus comportamientos sobre la pista, especialmente algunas acciones sobre rivales, se ha ganado el poco cariño de la afición no solo de la competición estadounidense, sino de toda la NBA. El último incidente, una agresión a Jusuf Nurkic, ha acabado con una suspensión indefinida que está a punto de acabar.

La gota que colmó el vaso

Draymond Green ha tenido muchos incidentes a lo largo de su carrera. Desde insultos a los árbitros hasta pegar a un compañero en un entrenamiento. Pero la agresión a Nurkic ha sido la gota que ha colmado el vaso de la NBA, que hasta entonces había sorteado sus desvaríos con sanciones cortas. Después de ese 12 de diciembre, la competición decidió suspender de manera indefinida al pívot de los Golden State Warriors, y solo le levantaría la suspensión una vez haya trabajado sus problemas.

Green ha tenido reuniones individuales con terapeutas para tratar de calmar su ira. También ha tenido reuniones virtuales periódicas para dibujar su regreso a la competición. En esas últimas participan representantes de los Golden State Warriors, la NBA y el sindicato de jugadores. Estas reuniones, promovidas por la NBA, son indispensables para que Green pueda cumplir la suspensión lo antes posible. De hecho, ya hay informaciones de que podría volver en los primeros días del año 2024.

Pese a que la sanción permite a Draymond Green ejercitarse y entrenar con los Warriors, durante este periodo el jugador de baloncesto ha estado apartado y no ha regresado a las instalaciones junto a sus compañeros de equipo, que tratan de ayudarle a calmar sus nervios y su carácter.

Sexta suspensión en su carrera

Draymond Green ha tenido problemas con su actitud desde hace años. Se han hecho más palpables con los éxitos de los Golden State Warriors, pues los focos estaban puestos en la franquicia. La primera vez que recibió una suspensión en su carrera fue en el quinto partido de las Finales de la NBA por una falta flagrante contra LeBron James. Ahí, se quedó un partido de las Finales sin jugar.

En la temporada 2018-19, Draymond Green mantuvo una acalorada discusión con su compañero de equipo Kevin Durant, al que le dijo que la franquicia no lo necesitaba, y fue sancionado por los Warriors por un partido, ante los Hawks.

Hay que marcharse hasta este mismo 2023 para ver otra suspensión. Se trató, en esta ocasión, de una suspensión por número de técnicas en una temporada, al alcanzar las 16 por protestas a los árbitros. Pero el peor incidente de la temporada pasada llegó en los ‘play off’. Draymond Green pisó el pecho de Domantas Sabonis, en el suelo, y se impulsó para hundirlo en el cuerpo del exjugador del Unicaja. El jugador de los Warriors, que aseguró que el lituano le había agarrado el tobillo y lo hizo para zafarse, se perdió el siguiente encuentro.

Ya en esta temporada, Draymond Green ha sido suspendido en 2 ocasiones cuando todavía no se había llegado al 2024. La primera de ellas fue después de agarrar del cuello a Rudy Gobert por detrás, en un incidente con Klay Thompson en mitad de un partido contra los Minnesota Timberwolves. Hartos de la actitud del pívot, la NBA sancionó al de los Warriors con 5 partidos sin poder jugar.

La última de ellas es la más conocida y por la cual le ha caído la sanción más importante hasta la fecha. Draymond Green le propinó un puñetazo a Jusuf Nurkic mientras luchaban por la posición. La NBA decidió, en esta ocasión, suspenderle de manera indefinida hasta que solucionase sus problemas de ira. Y, de momento, no ha vuelto a disputar un solo minuto desde aquel 12 de diciembre.

La agresión a Poole

Hemos repasado los incidentes dentro de una cancha de baloncesto, pero lo más grave no ocurrió en un partido, sino en un entrenamiento. No había comenzado siquiera la temporada 2021-22 cuando Draymond Green propinó un puñetazo a Jordan Poole, fuera de la pista en ese momento. Poole le llega a empujar antes de ser noqueado por Green, que tuvo que ser separado por sus compañeros y por parte del ‘staff técnico’.

“No suelo golpear a la gente. Hablamos durante el paso del tiempo. No sueles explotar así de rápido por nada a ese nivel. Este es un equipo, nadie en mi equipo me hace explotar en un instante. Sabemos que hay cosas que no decimos entre hombres. Lo he admitido antes, me equivoqué con la forma en la que lo manejé, por la situación en la que estábamos”, se llegó a ‘disculpar’ Draymond Green en el verano de 2023.

Lo cierto es que el incidente, un año después, acabó con Draymond Green aún en la plantilla de los Warriors y con Jordan Poole traspasado a los Washington Wizards, en un trueque que acabó con Chris Paul en los Warriors.

¿Un traspaso fuera de los Warriors?

La última agresión de Draymond Green ha terminado por cansar a los Warriors, que hasta entonces habían defendido a ultranza a su jugador. Cada vez son más las voces críticas que piden a la gerencia un traspaso del jugador de Detroit, que esta misma temporada podría decir adiós al equipo que ha hecho ganador con su controvertido carácter.

De esta forma, el primer equipo en posicionarse para hacerse con Draymond Green son Los Angeles Lakers. El cuadro angelino, liderado por LeBron James y Anthony Davies, necesita un impulso para colocarse entre los candidatos a ganar el anillo. Y ese impulso puede ser precisamente el todavía jugador de los Golden State Warriors.

Estar al lado de una figura como LeBron James, que ha elegido muy bien a sus compañeros a lo largo de su carrera, puede servir para tranquilizar a un Draymond Green que ha copado más portadas por sus controvertidas actuaciones y agresiones que por su inteligencia para ser el base de una dinastía en la posición de ‘5’.

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