El Rey LeBron James se muda a Philadelphia
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Hay una fecha que cualquier aficionado a la NBA recuerda perfectamente: el 8 de julio de 2010. Aquella noche, un LeBron James de apenas 25 años anunció en un especial de ESPN que dejaba Cleveland para “llevar su talento” a Miami. Ese programa, bautizado para siempre como “The Decision”, lo convirtió en el villano favorito de buena parte de la NBA.
Dieciséis años después, el 24 de julio de 2026, James volvió a anunciar una decisión sobre su futuro, aunque ahora con un tono completamente distinto. Él mismo la definió como “mi última decisión”. A sus 41 años, el máximo anotador en la historia de la liga firmó con los Philadelphia 76ers, la cuarta franquicia de su carrera, con un objetivo muy claro: intentar cerrar su legado con un último campeonato.
De Akron a los libros de historia
Para entender la magnitud de este movimiento basta con repasar el camino recorrido. LeBron James llegó a la NBA en 2003 como el prospecto más esperado de su generación, elegido con la primera selección del Draft por los Cleveland Cavaliers, el equipo de su estado natal, Ohio.
En su debut frente a Sacramento Kings firmó 25 puntos y nueve asistencias, dejando claro que toda la expectativa alrededor de su nombre estaba más que justificada. A partir de ahí comenzó una carrera llena de récords: fue el jugador más joven en alcanzar los 5 mil, 10 mil y 15 mil puntos; en 2023 superó a Kareem Abdul-Jabbar como máximo anotador histórico de la NBA y, el pasado febrero, llegó a los 43 mil puntos en temporada regular, ampliando todavía más una marca que parece inalcanzable.
Su palmarés también habla por sí solo: cuatro campeonatos de la NBA, cuatro premios MVP de las Finales y cuatro MVP de temporada, además de ser el máximo anotador en la historia de los Playoffs. Pero quizá el dato que mejor resume su longevidad sea otro: la temporada 2026-27 será la número 24 de su carrera, algo que ningún otro jugador ha conseguido.
Tres equipos, tres campeonatos… y un nuevo reto
Lo que hace todavía más especial su llegada a Philadelphia es un dato difícil de igualar. Cada franquicia en la que LeBron ha permanecido el tiempo suficiente terminó levantando el trofeo Larry O’Brien.
Ganó dos campeonatos con el Miami Heat (2012 y 2013) durante la era del “Big Three” junto a Dwyane Wade y Chris Bosh. Después regresó a Cleveland y en 2016 le dio a la ciudad el primer campeonato en 52 años tras remontar un histórico 3-1 frente a Golden State Warriors.
Ya con Los Angeles Lakers, conquistó un cuarto anillo en la burbuja de Orlando en 2020. Ahora intentará repetir la historia con una cuarta franquicia.

Una decisión que nunca fue por dinero
Quizá el aspecto más llamativo de esta nueva etapa no sea el destino, sino el contrato. En lugar de buscar el mayor salario posible, LeBron aceptó un acuerdo por apenas dos años y ocho millones de dólares, una cantidad muy inferior a los más de 50 millones que percibía con los Lakers.
La propia NBA calificó el movimiento como una de las mayores gangas que se recuerdan. Pero para James el dinero dejó de ser prioridad hace mucho tiempo.
En el mensaje con el que anunció su llegada a Philadelphia fue muy claro: “Ya no juego por mi familia. ¿Por qué sigo jugando? Porque todavía quiero competir, todavía quiero trabajar y todavía quiero sentir lo que significa ganar otro campeonato.”
También confesó que, tras la eliminación de los Lakers, llegó a pensar seriamente en el retiro, aunque terminó convencido de que todavía le queda una última oportunidad para competir por el título.
Esta nueva etapa también pondrá fin, al menos por ahora, al histórico capítulo compartido con su hijo Bronny James. Después de convertirse en el primer padre e hijo en jugar juntos en la NBA, todo apunta a que Bronny permanecerá con los Lakers mientras LeBron afronta este último reto por separado.
El último gran desafío del Rey
LeBron aterriza en una franquicia que no conquista la NBA desde 1983, pero que llega con argumentos para ilusionarse. Los 76ers ya contaban con figuras como Joel Embiid y Tyrese Maxey, y recientemente incorporaron a Jaylen Brown, MVP de las Finales de 2024.
Su llegada cambia por completo las expectativas de un equipo que busca volver a pelear por el campeonato. Pero más allá del talento del roster, este movimiento representa algo mucho más grande. A sus 41 años, LeBron James ya no necesita demostrar absolutamente nada. Ganó siendo la gran promesa de Cleveland, ganó como el villano de Miami, ganó regresando a casa y ganó en Los Ángeles.
Ahora Lebron buscará cerrar su extraordinaria carrera haciendo historia una vez más, porque el Rey todavía cree que le queda un último campeonato por conquistar. Sigue esta increible historia aumentanco la emosión con Codere Apuestas Deportivas.