Davante Adams y los Diez receptores preparados de la NFL

Diez receptores preparados para adueñarse del cielo de la NFL

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Emmanuel Soriano

CM y CC: Me gustan los deportes pero entre mis favoritos está la lucha libre mexicana, el básquetbol y la F1, ¡soy Checolover declarado!

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La NFL vive una época en la que un gran receptor puede transformar por completo una ofensiva. Ya no basta con correr rutas y atrapar pases: las grandes figuras de la posición crean separación, producen después de la recepción y obligan a las defensivas a modificar sus planes.

Mejores receptores de la NFL

Veteranos que todavía encuentran la zona de anotación, estrellas en plenitud y jóvenes que vienen de campañas históricas forman este grupo de diez receptores llamados a tener un peso enorme durante la temporada 2026-27. Conoce a cada uno de ellos a continuación.

10. Davante Adams: el veterano que todavía sabe anotar

A los 33 años, Davante Adams ya no necesita demostrar su lugar entre los grandes receptores de su generación. Su primera campaña con Los Angeles Rams confirmó, además, que conserva una de sus mejores virtudes: encontrar espacios cerca de la zona de anotación. Terminó 2025 con 14 touchdowns por recepción, la cifra más alta de toda la NFL, pese a disputar solamente 14 juegos. Su técnica para correr rutas y engañar a los defensivos continúa compensando el inevitable paso del tiempo.

9. A.J. Brown: una nueva aventura en New England

Si Adams representa la experiencia dentro de una ofensiva que ya conoce, A.J. Brown inicia un capítulo completamente distinto. New England lo adquirió mediante un intercambio con Philadelphia después de cuatro temporadas con los Eagles. Brown superó las 1,000 yardas en seis de sus primeros siete años y combina potencia física con capacidad para castigar en profundo. Su estreno con los Patriots dejó un contratiempo en forma de lesión, pero se espera que tenga un impacto muy importante en su nuevo equipo y se convierta en una de las principales armas de su ofensiva.

8. Nico Collins: la referencia aérea de Houston

Nico Collins se ha convertido en uno de los socios más confiables de C.J. Stroud. En 2025 volvió a superar las 1,100 yardas y promedió casi 16 por recepción, confirmando que puede producir grandes ganancias sin necesitar una cantidad desmedida de pases. Su tamaño, alcance y capacidad para atacar balones disputados lo hacen especialmente peligroso por fuera. Collins ya encadena tres temporadas por encima de las 1,000 yardas, consolidándose como la principal amenaza profunda de Houston.

7. George Pickens: talento vertical en Dallas

Pocos receptores aprovecharon mejor un cambio de escenario que George Pickens. Después de llegar desde Pittsburgh, explotó en Dallas con cerca de 1,430 yardas y nueve touchdowns, terminando tercero de toda la NFL en yardas por recepción. Su especialidad sigue siendo atacar en profundidad y convertir pases difíciles en jugadas grandes. Los Cowboys utilizaron la etiqueta de jugador franquicia para mantenerlo en 2026 después de una temporada que confirmó todo el potencial que había mostrado por momentos con los Steelers.

6. CeeDee Lamb: el otro gran problema de los Cowboys

Y hablar de Pickens conduce inevitablemente a CeeDee Lamb. Dallas posee una de las parejas de receptores más difíciles de cubrir porque sus virtudes se complementan: mientras Pickens estira el campo, Lamb puede alinearse en distintas posiciones y hacer daño tanto por dentro como por fuera. Las lesiones limitaron su campaña 2025, pero aun así promedió cerca de 77 yardas por juego. Con Dak Prescott lanzando hacia ambos, las defensivas no pueden concentrar toda su atención en una sola amenaza.

5. Amon-Ra St. Brown: la regularidad como sello

Amon-Ra St. Brown lleva varias temporadas convirtiendo la constancia en su principal carta de presentación. En 2025 atrapó 117 pases para poco más de 1,400 yardas y 11 touchdowns, otra campaña que lo situó entre los receptores más productivos de la liga. Su juego no depende únicamente de acciones espectaculares: encuentra espacios, trabaja con precisión desde el slot y ofrece a Jared Goff una opción permanente. En una ofensiva de Detroit cargada de talento, sigue siendo el receptor que marca el ritmo.

4. Puka Nacua: una máquina de producir yardas

De la regularidad de St. Brown pasamos a una temporada sencillamente extraordinaria. Puka Nacua lideró la NFL con 129 recepciones en 2025 y terminó segundo en yardas, con 1,715, además de sumar 10 touchdowns. Su promedio de más de 107 yardas por juego fue el mejor de la competición. Nacua combina volumen, físico y una enorme capacidad para producir después de la recepción, características que lo han colocado entre las grandes figuras ofensivas de los Rams.

3. Jaxon Smith-Njigba: una explosión difícil de ignorar

Solo un receptor acumuló más yardas que Nacua: Jaxon Smith-Njigba. El jugador de Seattle alcanzó 1,793 en 2025, lideró toda la NFL y añadió 10 touchdowns. El dato dimensiona la evolución de un futbolista que necesitó tiempo para encontrar verdadero protagonismo después de llegar como primera ronda del Draft de 2023. Ahora ya no es una apuesta de futuro de los Seahawks: es el centro de su juego aéreo y una amenaza que cualquier defensiva debe localizar antes de cada snap.

2. Justin Jefferson: un año discreto no cambia su dimensión

Después de semejantes números aparece un nombre que no necesita una campaña récord para seguir perteneciendo a la élite. Justin Jefferson superó las 1,000 yardas en 2025, aunque sus registros bajaron respecto a sus temporadas más dominantes y solamente anotó dos touchdowns. El contexto lo aporta su trayectoria: en seis campañas ya supera las 8,500 yardas por recepción y ha demostrado que puede crear separación y ganar prácticamente desde cualquier zona del campo. Minnesota continúa teniendo en él a uno de los receptores más completos de la NFL.

1. Ja’Marr Chase: el objetivo favorito de Burrow

Y si Jefferson representa excelencia sostenida, Ja’Marr Chase añade una sociedad capaz de marcar el techo de Cincinnati. En 2025 volvió a superar las 1,400 yardas y atrapó 125 pases pese a una temporada condicionada por los problemas físicos de Joe Burrow. Cuando ambos están sanos, su conexión reúne química, velocidad y capacidad para atacar a cualquier profundidad. Chase ha estado entre los receptores más productivos de la NFL desde su llegada y vuelve a aparecer como una de las principales referencias de la posición.

Diez receptores, muchas formas de dominar

No existe una sola manera de convertirse en un receptor diferencial. Adams domina las rutas y la zona roja; Pickens amenaza en profundo; St. Brown castiga desde espacios interiores; Nacua impone físico y volumen; Jefferson y Chase pueden ganar desde prácticamente cualquier lugar. A ellos se suman figuras en pleno ascenso como Smith-Njigba y Collins. Distintos estilos y momentos de carrera para una posición cada vez más decisiva: cuando el balón sale de la mano del quarterback, cualquiera de estos diez receptores puede convertir un pase en la jugada que cambie un partido.

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