Historia de México en los Mundiales

México en los Mundiales: heridas, glorias y la búsqueda del quinto partido

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Emmanuel Soriano

CM y CC: Me gustan los deportes pero entre mis favoritos está la lucha libre mexicana, el básquetbol y la F1, ¡soy Checolover declarado!

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En México, el Mundial no es un torneo: es una promesa, un ritual que se repite cada cuatro años y que mueve al país entero. Cuando juega la Selección, no importa si eres del norte o del sur, si le vas a las Chivas o al América, si estás en la oficina, en la escuela o en la obra: México se detiene. Se apagan los semáforos, se vacían las calles, se llenan las salas y los bares. Y todos, absolutamente todos, se ponen la verde con la misma ilusión: “Ahora sí, este es el bueno.” Es ese momento donde desconocidos se abrazan en un gol y donde un país entero late al mismo ritmo, aunque sea por un rato.

Porque así es el fútbol mexicano: pasional, sufrido, terco, esperanzado. Y la historia del Tri en los Mundiales es exactamente eso: una mezcla de golpes, resurrecciones, alegrías fugaces y una obsesión que ya es parte de la identidad nacional: el quinto partido. Una meta que parece tan cercana y al mismo tiempo tan imposible.

Uruguay 1930: el debut y los primeros golpes

México estuvo en el primer Mundial de la historia, Uruguay 1930. Ahí empezó todo. El Tri perdió sus tres partidos (ante Francia, Chile y Argentina) y terminó en el lugar 13 del torneo. Pero dejó un detalle para la eternidad: Juan Carreño marcó el primer gol de México en Copas del Mundo, un momento que hoy es parte del ADN futbolero del país. Un inicio complicado, pero cargado de significado para lo que vendría después.

Los años siguientes fueron igual de duros: Brasil 1950, Suiza 1954, Suecia 1958, Chile 1962, Inglaterra 1966… derrotas, empates, eliminaciones tempranas. México tardó 32 años en ganar un partido mundialista: llegó hasta Chile 1962 para vencer 3–1 a Checoslovaquia. Pero esa primera victoria cambió algo. Encendió una chispa. Le dio al país una razón para creer que sí se podía competir.

México 1970: anfitrión y el primer gran salto

El Mundial regresó a casa en 1970 y el país vivió una fiesta histórica. Pelé, Italia, Alemania, Brasil… todos pasaron por el Azteca. Y México, por primera vez, llegó a cuartos de final, su mejor actuación hasta ese momento. El Estadio Azteca se convirtió en el corazón del fútbol mundial y en un símbolo del orgullo nacional.

El Tri cayó 1–4 ante Italia, pero el torneo dejó una certeza: México podía competir con los grandes cuando jugaba en casa.

Argentina 1978: el golpe más duro

Entre 1970 y 1986, México solo jugó un Mundial: Argentina 1978. Y fue un desastre: tres partidos, tres derrotas, doce goles en contra. La peor actuación moderna del Tri. Ese torneo dejó cicatrices profundas y abrió una etapa oscura para la federación. Fue un golpe de realidad que evidenció todo lo que había que cambiar.

México 1986: la gloria que rozó el cielo

México volvió a ser sede en 1986 (esta vez sustituyendo a Colombia) y vivió su Mundial más grande. El Tri avanzó a cuartos de final, venció a Bulgaria con el golazo de tijera de Manuel Negrete, considerado uno de los más bellos en la historia del torneo, y cayó ante Alemania en penales tras empatar 0–0 en 120 minutos.

Ese día nació la leyenda: México solo llega al quinto partido cuando juega en casa. Y también nació una generación que marcó para siempre la memoria del aficionado.

Italia 1990: el escándalo de los cachirules

La FIFA suspendió a México por falsificación de edades en un torneo Sub-20. El Tri quedó fuera de Italia 1990. Una mancha que marcó a toda una generación. Un episodio que todavía duele y que enseñó lo caro que se pagan los errores fuera de la cancha.

1994–2018: siete octavos de final seguidos y la maldición eterna

Desde Estados Unidos 1994 hasta Rusia 2018, México clasificó a todos los Mundiales y siempre llegó a octavos de final. Siete veces seguidas. Siete eliminaciones. El Tri se volvió el rey de la consistencia… y de la frustración.

Momentos memorables hubo muchos:

  • 1994: el penal de Marcelino Bernal y la caída ante Bulgaria.
  • 1998: el “¡sí se puede!” contra Alemania y la derrota ante Países Bajos.
  • 2002: el doloroso 0–2 ante Estados Unidos.
  • 2006: el golazo de Maxi Rodríguez que rompió corazones.
  • 2010: otra vez Argentina, otra vez Messi, otra vez adiós.
  • 2014: el “No era penal” que se volvió himno nacional.
  • 2018: el histórico triunfo 1–0 ante Alemania… y luego la caída ante Brasil.

 

México era un equipo que siempre competía, siempre ilusionaba… pero nunca daba el salto. Un episodio que todavía duele y que enseñó lo caro que se pagan los errores fuera de la cancha.

tabla del historico de mMéxico en los mundiales

Catar 2022: el fin de la racha

Qatar 2022 rompió la tradición: México quedó fuera en fase de grupos por primera vez desde 1978. Un golpe durísimo para el país.

Pero también un punto de quiebre. Una sacudida necesaria que obligó a replantear el rumbo.

Los grandes nombres del Tri en los Mundiales

  • Rafael Márquez: 5 Mundiales, 19 partidos, capitán eterno.
  • Guillermo Ochoa: 5 Mundiales, atajadas que ya son parte de la cultura popular.
  • Andrés Guardado: 5 Mundiales, símbolo de constancia.
  • Luis Hernández y Chicharito: máximos goleadores mundialistas del Tri (4 goles).
  • Manuel Negrete: autor del gol más bello de México en Copas del Mundo.
  • Hugo Sánchez: figura del 86, ícono del fútbol mexicano.

 

Jugadores que no solo marcaron épocas, sino que se quedaron en la memoria colectiva del aficionado.

La historia que sigue escribiéndose

México ha jugado 17 Mundiales, con solo cinco ausencias. Es el país con más participaciones de la CONCACAF y uno de los más constantes del planeta.

Pero su historia no está definida por los títulos, sino por algo más profundo: la fe del aficionado mexicano, esa que nunca se apaga, que sobrevive a cada eliminación, que renace cada cuatro años. Porque si algo define al Tri, no es hasta dónde ha llegado… sino las veces que ha vuelto a intentarlo.