historia de los Lakers

La era “Showtime” de los Lakers: velocidad, magia y dominio

Picture of Emmanuel Soriano
Emmanuel Soriano

CM y CC: Me gustan los deportes pero entre mis favoritos está la lucha libre mexicana, el básquetbol y la F1, ¡soy Checolover declarado!

Facebook
X

La década de los 80´s en la NBA tiene un nombre propio cuando se habla de espectáculo, innovación ofensiva y dominio deportivo: showtime. Así se bautizó al estilo de juego que convirtió a Los Ángeles Lakers en una dinastía inolvidable, capaz de ganar cinco campeonatos en nueve Finales disputadas, y de transformar para siempre la manera en que se entendía el baloncesto profesional.

Liderados por dos gigantes del deporte —Magic Johnson y Kareem Abdul‑Jabbar—, los Lakers no solo acumularon títulos, sino que también construyeron una identidad cultural que conectó directamente con el glamour de Hollywood y la energía vibrante de California.

Los Lakers ya eran una franquicia histórica antes de los 80, pero fue en esa década cuando consolidaron su estatus como uno de los equipos más laureados de la NBA, alcanzando los 17 campeonatos que hoy los sitúan como la segunda franquicia más ganadora de la liga. Sin embargo, más allá de los trofeos, lo que realmente definió al Showtime fue una filosofía: correr, pasar, divertir y ganar. Una combinación explosiva que marcó una época.

El origen del Showtime: una visión y un líder

El arquitecto del Showtime fue el entrenador Pat Riley, un personaje carismático y perfeccionista que supo moldear el talento de su plantilla en un sistema ofensivo basado en la velocidad y la creatividad. Riley entendió que tenía en sus manos a un base único en la historia del baloncesto: Earvin ‘Magic’ Johnson. Con sus 2,06 metros de altura, su visión de juego extraordinaria y su capacidad para dirigir el ritmo del partido, Magic era el motor ideal para un estilo de transición rápida que explotaba cada oportunidad de correr.

Magic no solo era un base alto; era un jugador revolucionario. Su habilidad para convertir situaciones caóticas en jugadas brillantes, sus pases sin mirar y su sonrisa contagiosa lo convirtieron en el símbolo perfecto de un equipo que quería ganar con estilo. Su llegada en 1979 cambió el destino de la franquicia, y su química con Kareem Abdul‑Jabbar —el pívot más dominante de su generación y dueño del famoso skyhook— fue inmediata.

Kareem aportaba la experiencia, la elegancia y la anotación constante en la pintura. Magic aportaba la energía, la creatividad y el liderazgo emocional. Juntos formaron una de las duplas más influyentes de la historia de la NBA.

El Showtime no era solo correr por correr. Era una coreografía perfectamente sincronizada. Cada rebote defensivo era una oportunidad para lanzar un contraataque. Cada pase tenía intención. Cada jugador sabía dónde debía estar para que la jugada fluyera con naturalidad.

Elementos clave del Showtime

Transición veloz: los Lakers buscaban anotar antes de que la defensa rival se organizara. Magic era el director de orquesta, avanzando el balón con pases largos o penetraciones fulgurantes.

  • Movimiento sin balón: jugadores como James Worthy, Byron Scott y Michael Cooper eran especialistas en cortar hacia el aro y finalizar jugadas rápidas.
  • Versatilidad ofensiva: aunque el contraataque era la seña de identidad, el equipo también sabía jugar en estático gracias a Kareem, cuyo skyhook era prácticamente indefendible.
  • Defensa activa: para correr, primero había que defender. Cooper, uno de los mejores defensores perimetrales de la época, era esencial para generar robos y transiciones.
 

El resultado era un baloncesto espectacular, dinámico y atractivo para el público. Los partidos de los Lakers se convirtieron en un evento social en Los Ángeles, con celebridades ocupando las primeras filas del Forum. El equipo no solo ganaba: entretenía.

 

Hollywood y los Lakers: una relación simbiótica

La conexión entre los Lakers y Hollywood fue un elemento distintivo del Showtime. En una ciudad donde el espectáculo es parte de la identidad cultural, el equipo se convirtió en una extensión natural de la industria del entretenimiento. Actores, músicos y celebridades acudían a los partidos como si fueran estrenos de cine. Jack Nicholson, con sus gafas de sol y su asiento fijo a pie de pista, se convirtió en un símbolo de esa unión entre deporte y glamour.

El Showtime encajaba perfectamente con la imagen de Los Ángeles: brillante, vibrante, ambiciosa y siempre en movimiento. Los Lakers no solo representaban a la ciudad; la encarnaban.

Rivalidad con los Celtics: el combustible de una era

Ninguna historia del Showtime está completa sin mencionar la rivalidad con los Boston Celtics, liderados por Larry Bird. Lakers y Celtics protagonizaron tres Finales memorables en los 80 (1984, 1985 y 1987), y su enfrentamiento revitalizó el interés por la NBA en todo el mundo.

Magic vs. Bird se convirtió en un duelo icónico, no solo por su talento, sino por lo que representaban: estilos opuestos, ciudades opuestas, filosofías opuestas. Los Celtics eran más físicos, más tradicionales, más metódicos. Los Lakers eran más rápidos, más creativos, más espectaculares. Cada enfrentamiento era una batalla por la supremacía del baloncesto moderno.

Los Lakers ganaron dos de esas tres Finales, consolidando su dominio y demostrando que el Showtime no era solo una moda, sino una fórmula ganadora.

Los títulos del Showtime

Durante la década de los 80, los Lakers disputaron nueve Finales y ganaron cinco campeonatos:

  • 1980 – Magic Johnson, como novato, jugó de pívot en el sexto partido y lideró al equipo al título.
  • 1982 – Un equipo más maduro y equilibrado volvió a coronarse.
  • 1985 – Los Lakers vencieron a los Celtics por primera vez en unas Finales, un hito histórico.
  • 1987 – Considerado uno de los mejores equipos de la historia, con Magic en su apogeo.
  • 1988 – Los Lakers se convirtieron en el primer equipo en repetir título desde los Celtics de los 60.
 

Este periodo consolidó a la franquicia como una potencia histórica y elevó a Magic y Kareem al estatus de leyendas.

El legado del Showtime

El impacto del Showtime va mucho más allá de los títulos. Transformó la NBA en un producto global, más atractivo para el público y para la televisión. Inspiró a generaciones de jugadores y entrenadores. Y dejó una huella imborrable en la cultura deportiva.

Magic Johnson redefinió la posición de base. Kareem Abdul‑Jabbar se retiró como el máximo anotador de la historia (un récord que se mantuvo durante casi 40 años). Pat Riley se convirtió en uno de los entrenadores más influyentes de todos los tiempos. Y los Lakers se consolidaron como una marca mundial. El Showtime fue más que una era: fue una revolución.

Toda la NBA, en Codere

Codere, la casa de apuestas deportivas de confianza, tiene en la NBA a una de las grandes competiciones globales dentro del mundo del deporte. A través de Codere puedes apostar tanto en la previa como en vivo en los juegos, además de los eventos especiales de final de temporada.

Facebook
X